Ora por tu pastor porque diariamente necesita sabiduría y fortaleza para guiarte por el camino correcto.
No esperes cosechar cosas buenas sino sembraste lo bueno y correcto, recuerda que las consecuencias de tus acciones sean buenas…
Para educar a nuestros hijos, necesitamos mucha sabiduría.
No olvides a tus padres, sobre todo cuando ellos te necesiten.
¡No te limites! Fuiste creado para ser un vencedor a pesar de tus condiciones, físicas y económicas.
Aprende a depender de Dios cada día porque sólo Él conoce tu porvenir.
¿Quieres que el fruto del Espíritu Santo sea visible en tu vida?