Si descuidamos nuestra relación personal con Dios, podemos volver a la esclavitud de la cual Jesús nos liberó.
No hay aflicción tan grande que pueda contrarrestar el poder y el amor de Dios.
Dios es tu Padre y no se cansará de perdonarte, así que no tardes en confesarle tus pecados y recibir…
Pidamos sabiduría a Dios para ser prudentes con nuestras palabras y no caer presos de ellas.
Confía en el Señor, Él tiene cuidado de cada uno de nosotros, su mano de bendición está siempre extendida hacia…
Dar la espalda al pecado te dirige al verdadero arrepentimiento.
Nadie está exento de equivocarse alguna vez pero los que conocen a Cristo no tienen excusa para quedarse estancados en…